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ENERGOFONÍA

Toda forma de vida es una vibración, una energía en permanente evolución. El Hombre es también una manifestación energética pudiendo evolucionar ilimitadamente.

La música es uno de los campos de la energía; mediante una imposición controlada y gradual de sus vibraciones se logra una marcada influencia sobre el desarrollo y enriquecimiento corporal.

Cada órgano del cuerpo tiene una forma, una psicología, un cromatismo y un valor vibracional determinados.
En su trabajo específico capta el valor de los alimentos y extrae de ellos todo el valor nutritivo necesario
para su desarrollo y buena conservación. Este fenómeno se realiza mecánicamente, pero el hombre, por razones
lógicas de subsistencia, somatiza constantemente sus estados psíquicos y sus órganos atrapan entonces vibraciones
y frecuencias de un valor no armónico, alterándose su funcionamiento.

La finalidad de la ENERGOFONÍA es evitar la somatización haciendo que cada sector corpóreo obtenga la frecuencia necesaria para su independencia orgánica sin utilizar energía mental. A través de un empleo adecuado de las energías musicales el ser humano podrá no solamente eliminar los eventuales bloqueos sino también adquirir en las zonas orgánicas incorpóreas una vibración superior a la que poseía anteriormente. Cuando el alumno llega a adquirir la máxima capacidad de funcionamiento de cada órgano, estará en condiciones de rechazar cualquier influencia o frecuencias externas lo mismo que sus propias frecuencias mentales.

(Tomado de "La Energía Humana y los Sonidos" José Tomás Zeberio)